<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380</id><updated>2011-04-22T01:52:34.275Z</updated><title type='text'>ChuzoManuel</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>21</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-116721479482785965</id><published>2006-12-27T10:17:00.000Z</published><updated>2006-12-27T10:19:54.846Z</updated><title type='text'>Baltasar y Farala</title><content type='html'>No sé por qué estoy tan cachonda. Deben de ser las luces de navidad del Corte Inglés o las barbas llenas de baba de Papa Noel que me ponen melancólica... Sí, quizá sea eso, que huele a incienso y mirra y recuerdo a  Baltasar... mmm, Baltasar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía 14 años, y ya estaba más buena que el pan. Iba al colegio en uniforme: jersey verde desgastado, faldita ligeramente mini (todo lo que me permitían las sucias y extremadamente cerdas monjas ... ¡cuántas veces me obligaron a levantármela!), y calcetines blancos de lana. Aquel 22 de diciembre llovía y las gotas de agua resbalaban por mis piernas blancas hasta que caían, con gran pena en su corazón, al suelo. Iba corriendo a mi casa, tan contenta porque ya se había acabado el colegio que tarareaba una canción de Mili Vanili, mis ídolos del momento. Aquellos pedazo de negros me hacían fibrilar en la intimidad de los walkman. Me imaginaba sus grandes bananas marrones, sus culos prietos... saltando como monos sobre mi imberbe sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que me encontré con mi tía, que me dijo si podía hacerle el favor de acompañar a Josete a dar la carta a los pajes de los Reyes Magos, que ella tenía que ir a hacer algo a no sé donde. No se me ocurrió nada peor en lo que perder el tiempo, así que acepté. Además, mi primo Josete, aunque pequeño, era muy listo, y siempre resultaba más interesante hablar con él que con las repipis de mis amigas. Ese año se había pedido no sé cuántos micromachines, el barco pirata de los clics y un hamster, a parte de mil chorradas más que no recordaría una vez roto el correspondiente envoltorio. Decía que los Reyes Magos no odiaban a los animales como su madre y que por fin conseguiría tener una mascota. Aunque se equivocaba, años más tarde, Josete, hermoso y fuerte como un toro, dispondría de más de cien zorras dispuestas a ser por él domesticadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Corte Inglés estaba a reventar, pero como me seguía haciendo ilusión el tema, no me resultó muy pesada la cola...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando nos llegó el turno, a Josete, que hasta entonces estuvo encantado, le entró la llorera, y no me extraña. El paje era un tipo escuchimizado y feo al que habían pintado la cara con betún; además, llevaba un traje horroroso y cantaba a alcohol que tiraba para atrás. Total, que a mi primo no le dio la gana de entregarle la carta y la empezó a liar con otra niña que venía desde hace tiempo armando follón. Se montó una tan gorda que acabaron llevándonos a la niña, su padre y nosotros dos a la trastienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El padre de la niña, al que llamaremos Sr. Capullo, me pidió que por favor la cuidara un rato, que él tenía que comprar un montón de regalos, que no le iba a dar tiempo, etc. Yo volví a aceptar sin inmutarme, puesto que Josete y la niña ya se habían puesto a jugar con unos He-Man que había en la trastienda como si se conocieran de toda la vida. Cuando se fue, me senté en un sofá que había por ahí y encendí los walkman...: Mili, Vanili, bordando playbacks en mi imaginación púber...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de un rato apareció un negro vestido de Baltasar –debía de ser el primer Baltasar de España que veía que era en verdad negro- con la intención de quedar bien con los padres de los niños, para así mantener la buena reputación del  Corte Inglés. Pero los niños, con muy buen criterio, pasaron de su culo. Se llevaban tan bien que, de haber sido adultos, seguro hubieran hecho temblar los cimientos del castillo de Greyskull jugando al teto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El negro, el rey negro, era un dios de cacao: fornido, impresionante. El disfraz que llevaba encima dejaba intuir la fuerza de un salvaje no del todo civilizado. En otros tiempos, sus antepasados, nobles de ébano, reinaron en la selva con absoluto poderío. Su retatatatarabuelo era el mismo Baltasar, y su bisabuelo, último jefe del clan, vio impotente cómo el virus blanco acababa con su pueblo. Esos seres pálidos y enclenques, llenos de malicia, gastaban un pene enano comparado con el de su majestad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dijo: peldone, yica, ¿e uté la hemmana mayol de los pequeños?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Baltasar tenía una voz profunda y grave, y yo, que había bajado, como niña pija y bien educada que era, el volumen de los walkman en cuanto entró por la puerta, sentí sus ondas  sonoras filtrarse por mis oídos y recorrer mi cuerpo entero  hasta agarrarme el coño por dentro, exprimiéndome el fruto con todas sus fuerzas, dejándome febril, empapada... y roja. Tuve que asentir o hacer algo parecido  porque Baltasar me condujo por un pasillo larguísimo  hacia una estancia llena de cajas de juguetes en la que una señora gorda e inmensa hacía inventario. Me dijo que escogiera uno para cada uno de mis hermanos, el que quisiera. Elegí dos al azar, puesto que no estaba para pensar mucho. Después, la señora se me quedó mirando con cara de preocupación, y le dijo al negro que me diera una aspirina del botiquín antes de devolverme a mis hermanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El botiquín estaba en un trastero donde guardaban el material de limpieza. Baltasar lo abrió y se dio la vuelta con la aspirina en la mano. Yo miraba sus ojos negros hipnotizada, y él dijo: qué le pasa, amol, ¿quiere un vaso de agua pa la pastilla? Tiene uté  muy mala cara. Me sirvió el vaso de agua de un bidón de oficina que había por allí; pero, al intentar bebérmelo, se me desparramó entero por el jersey. Estaba muy excitada, tanto que no pude dominarme y me apreté ligeramente contra mi negro. Él pareció no darse cuenta; sin embargo, no dejó que fuera yo la que secara el jersey con un trapo que había cogido; al contrario, muy cortésmente, me hizo levantar los brazos y me lo quitó suavemente con la excusa de que sería mejor dejarlo encima del radiador. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía mucho calor y por un momento nos quedamos los dos callados en un silencio animal... De repente, se produjo un cambio en la cara de Baltasar. Su gesto, antes amable y bonachón, tornó rudo y brutal. Ya no me miraba como a una adolescente; era una hembra y no estaba enferma, él sabía lo que necesitaba: lo que los dos necesitábamos. Me agarró por la blusa y me acercó hacia sí. Sentí sus manos enormes recorriéndome la cintura, sujetar mis nalgas como si fueran manzanas; decía: ya sé lo que quiere la señorita, ya sé lo que quiere; y  acariciaba mi sexo de arriba abajo por entre las bragas. Después de tocarme y besarme el cuello y la cara sin rozarme los labios, sólo dibujándolos con los suyos, me hizo arrodillarme... y me cubrió con su capa de rey mago. Nunca olvidaré lo que sentí en ese instante, en la oscuridad, bajo aquel manto de protección... el olor a polla, el vigor, la naturaleza: el sabor de la selva...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo bien cómo volví a casa, ni lo que le dije al Sr. Capullo cuando me vio llegar donde estaban su hija y Josete jugando a los He-man con el pelo hecho un torbellino y la blusa toda arrugada... nada de aquello tenía ya importancia. Mili Vanili no eran más que unos farsantes y yo estaba mareada, extasiada... encantada con el mundo y sus posibilidades.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-116721479482785965?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/116721479482785965/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=116721479482785965' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/116721479482785965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/116721479482785965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/12/baltasar-y-farala.html' title='Baltasar y Farala'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-116654817857578948</id><published>2006-12-19T17:08:00.000Z</published><updated>2006-12-19T17:09:38.576Z</updated><title type='text'>Mejor así</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Dios se tiró un pedo tan potente que se dio contra el techo celestial. Su cabeza, dura como un diamante, partió en dos la caperuza del universo, y el muy todopoderoso se asomó a una dimensión hasta entonces desconocida para él (o ella, que también las hay Diosas). Aquello le hizo experimentar por primera vez en su infinita vida, si es que eso puede ser posible, el vacío. De hecho, sintió una desazón tal que llamó a todos los arcángeles para que le ayudaran a coser la brecha que con su testa había hecho en la galaxia. Como era Dios, y no podía permitirse el lujo de que nadie dudara de él, con su magia divina impidió a todos y cada uno de sus carpinteros alados que vieran más allá de la grieta que separaba del universo, lo otro. Una vez arreglado, le parecía a Dios que todo volvería a la normalidad. Desgraciadamente, no fue así, y como muchos hombres, también él fue invadido por el ejercito más temible: el capitaneado por la peor Duda; y ya no pudo estar tranquilo. Fue entonces cuando decidió irse de viaje; abrir otra vez el cielo e indagar por ahí fuera.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-116654817857578948?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/116654817857578948/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=116654817857578948' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/116654817857578948'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/116654817857578948'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/12/mejor-as.html' title='Mejor así'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-116654760339928274</id><published>2006-12-19T16:57:00.000Z</published><updated>2006-12-19T17:00:03.413Z</updated><title type='text'>Sicario Macario</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El ser humano cree en algo mucho peor que Dios. El ser humano cree en sí mismo. Cuando afirma querer al prójimo, lo afirma porque así es como lo siente; pero este sentimiento no es más que un disfraz heredado del primer hombre que se consideró algo más que un perro; quizá, el primer hombre que se consideró. Aquel que quiere no lo hace en realidad, sólo es fiel a su instinto original: la supervivencia. La teta de mamá es una bolsa llena de leche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los traumas que sufre el individuo los causa precisamente esa ilusión infantil de no identificarse como ser animal. El hombre más estúpido es el más inteligente, el más distante de las bestias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprendí hace tiempo a desconfiar de lo sentimental. Sólo causa problemas. Por lo que sabemos, no existe un mundo más allá de la vida; y aunque existiera, por qué ley moral habría de regirse, ante qué dios habríamos de suplicar clemencia... No tiene sentido, por tanto, privarse del placer de hacer lo que nos venga en gana si podemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no creo, simplemente sé. Por eso, cuando aprieto el cañón de mi revolver contra la cabeza de una mujer, un viejo o incluso un niño, no siento ningún tipo de lástima. Mi único deber es sobrevivir, y no me debo más que a mi mismo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-116654760339928274?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/116654760339928274/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=116654760339928274' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/116654760339928274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/116654760339928274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/12/sicario-macario.html' title='Sicario Macario'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-116524725154128024</id><published>2006-12-04T15:43:00.000Z</published><updated>2006-12-04T15:47:31.666Z</updated><title type='text'>1</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;La esperanza y los sueños&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;picotean sobre mis sesos;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;pájaros que vuelan &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y anidan &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;entre huesos...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;cientos,&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;puntiagudos besos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-116524725154128024?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/116524725154128024/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=116524725154128024' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/116524725154128024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/116524725154128024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/12/1.html' title='1'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-116196808300457218</id><published>2006-10-27T16:52:00.000Z</published><updated>2006-10-27T16:54:43.033Z</updated><title type='text'>M-2962-VT</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Volvía a la oficina. Tenía puestos los auriculares y escuchaba una canción de tralla descomunal. Me sentía feliz; ya no llovía, y tres rayos de sol me cegaban cariñosamente la vista. Era uno de esos momentos sin quejas, en los que ni siquiera se intuye el largo camino que queda para llegar a cualquier sitio. Qué alegría la luz amarilla entre tanto gris. Todos los pensamientos negros esquivados con la agilidad de un gato. Me veo vestido de atleta, corriendo ligero sobre circuitos eléctricos. En el exterior, estoy seguro, la cara tontuna de siempre, pero a quién le importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que podría haberme parado a contemplar cien tubos de escape, o arrodillado para comprobar si llevaba atados los zapatos. Si pudiera rebobinar, así lo haría. Pero me dejé llevar por la inercia del que pasea, y me atropellaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que grité a un volumen sin misericordia, y que, al instante, miré al asiento del piloto, que era una pilota. Ella tenía cara de niña llorona, buena por cobarde, y leí en sus labios un “lo siento”. Pero lo sintió un segundo, al siguiente estaba en marcha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo el pie derecho hinchado como un globo gracias a su elefante cromado. No creo que le hubiera costado tanto pararse a echarme una mano, sinceramente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no fuera porque es viernes y estoy a punto de ser libre, sentiría asco por el mundo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Fuera lastre!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-116196808300457218?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/116196808300457218/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=116196808300457218' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/116196808300457218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/116196808300457218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/10/m-2962-vt.html' title='M-2962-VT'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-116185686222137600</id><published>2006-10-26T09:53:00.000Z</published><updated>2006-10-26T10:17:55.086Z</updated><title type='text'>Lucio Fernández lo explica</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Dios se tiró un pedo tan potente que se dio contra el techo celestial. Su cabeza, dura como un diamante, partió en dos la caperuza del universo, y el muy todopoderoso se asomó a una dimensión hasta entonces desconocida para él (o ella, que también las hay Diosas). Aquello le hizo experimentar por primera vez en su infinita vida, si es que eso puede ser posible, el vacío. De hecho, sintió una desazón tal que llamó a todos los arcángeles para que le ayudaran a coser la brecha que con su testa había hecho en la galaxia. Como era Dios, y no podía permitirse el lujo de que nadie dudara de él, con su magia divina impidió a todos y cada uno de sus carpinteros alados que vieran más allá de la grieta que separaba del universo, lo otro. Una vez arreglado, le parecía a Dios que todo volvería a la normalidad. Desgraciadamente, no fue así, y como muchos hombres, también él fue invadido por el ejercito más temible: el capitaneado por la peor Duda; y ya no pudo estar tranquilo. Fue entonces cuando decidió irse de viaje; abrir otra vez el cielo e indagar por ahí fuera. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En lo que respecta a los seres humanos; es decir, a vosotros: no creáis, pobrecillos, que os ha abandonado. No, el Señor me ha enviado a mí... y como su representante en la Tierra, por el poder que me ha sido otorgado, os ordeno a todos que glorifiquéis, veneréis y os postréis ante MI ENORME POLLA ROJA.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-116185686222137600?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/116185686222137600/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=116185686222137600' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/116185686222137600'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/116185686222137600'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/10/lucio-fernndez-lo-explica.html' title='Lucio Fernández lo explica'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-115991807118726354</id><published>2006-10-03T23:25:00.000Z</published><updated>2006-10-03T23:30:43.180Z</updated><title type='text'>látigo de cuero</title><content type='html'>Un hombre se viste en cueros, y luego no va en cueros; a no ser que sea un hombre al que le gusten las chupas y los pantalones de cuero. Mi amigo llevaba dos capas, estaba muy calvo y le encantaba bailar la jota. Qué estilo inigualable, qué SABUAG FEG!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sólo tenía huellas su cuero cabelludo, y aquello le restaba, según él, elegancia a todo paso maestro que intentara acometer. La peluca que se puso para remediarlo fue un error sensorial, y eso que lucía un rubio platino digno de la más bella de las señoras rusas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, harto de las burlas y carcajadas del irrespetuoso, se la quitó. Fue entonces, por primera vez en mi vida, que le vi realmente furioso. Las venas hinchadas, rojas. Y delfines felices rompiendo las copas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Impasible, se deshizo de la primera capa de cuero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;más o menos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;hasta aquí; cuando el público, mucho más que entregado, explotó en  aplauso emocionado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-115991807118726354?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/115991807118726354/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=115991807118726354' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115991807118726354'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115991807118726354'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/10/ltigo-de-cuero_03.html' title='látigo de cuero'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-115991283671628808</id><published>2006-10-03T21:59:00.000Z</published><updated>2006-10-03T22:00:36.730Z</updated><title type='text'>bla</title><content type='html'>He intentado acostumbrarme. Llevo años haciéndolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer día. Bueno, para ser algo exactos, la primera noche: lo pasé fatal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sé cómo lo hizo. Mirarme de ese modo. Igual que el timbre del despertador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Normalmente  no pienso en ello: hay vacas que pastan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Días como hoy…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;me siento ridículo, pequeñito:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el centro del universo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-115991283671628808?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/115991283671628808/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=115991283671628808' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115991283671628808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115991283671628808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/10/bla.html' title='bla'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-115422800673112350</id><published>2006-07-30T02:50:00.000Z</published><updated>2006-07-30T11:07:14.623Z</updated><title type='text'>inútil</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cuando la magia es la ley no hay nada a lo que atenerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una perra que me adora. No es mía y ni siquiera le he dado de comer en ninguna ocasión, pero me quiere. Estando con mis amigos charlando en la terraza de nuestro bar preferido no disimula su afecto y salta sobre mi regazo. De pequeña se meaba cuando me veía. Es una perra encantadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo cierto es que a uno le da por pensar… y la jode.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me suelen aburrir las conversaciones. Es un hecho que no puedo evitar. A veces creo que soy un gran actor secundario. El protagonista me lleva aparte y pronuncia su monólogo. Yo hago que escucho y él se lo cree: soy un profesional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La perra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La perra se aprovecha de mi silencio. Ella no se cansa de perseguir piedras, y a mi me entusiasma tener alguien con quien jugar. Por eso la tengo dominada. Le doy lo que necesita. No hay magia, por tanto, entre nosotros, sólo compañerismo… al fin y al cabo, eso tampoco está mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor de la perra se funda sobre una base.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que yo busco, no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las 4 y 30 y algo de la mañana y estoy semi-cocido. Sé dónde está lo que quiero, pero, por desgracia, también sé que no me es posible alcanzarlo. Podría hacer mil esfuerzos en vano y nunca lo conseguiría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la magia es la ley no hay nada a lo que atenerse. Que así sea.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-115422800673112350?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/115422800673112350/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=115422800673112350' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115422800673112350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115422800673112350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/07/intil.html' title='inútil'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-115408339427526889</id><published>2006-07-28T10:41:00.000Z</published><updated>2006-07-28T10:43:14.290Z</updated><title type='text'>...de pueblos recónditos</title><content type='html'>En la ciudad hay enemigos que conviven en hipócrita armonía. Aunque no lo creamos, lo cierto es que todos lo somos un poco. Por muy bien que aparentemos llevarnos sólo hace falta una chispa tópica para que empiece la pelea. No nos entendemos muy bien o, para ser fiel a la verdad, no queremos entendernos: es mucho más sencillo y, si eres buen guerrero, satisfactorio, refugiarse en las convicciones preestablecidas. Pensar mal es el secreto para conseguir la felicidad mediocre; felicidad que, una vez eliminados los sueños de juventud, es la única realmente factible, aunque proceda de la malicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo dicho, en la ciudad hay muchos frentes. Uno de ellos es el existente entre los taxistas y los conductores de autobuses, salvajes combatientes donde los haya. Como reportero de guerra involuntario he sido testigo de muchas de sus batallas tanto desde un lado como desde el otro. No sabría decir cuál de los dos ejércitos es el más entrenado y peligroso, pero sí que me he encontrado con algún soldado especialmente dotado; ayer, en concreto, la lengua viperina de un taxista hizo que su evidente derrota se convirtiera para mi en una aplastante victoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos autobuses de la E.M.T.  se habían colocado en paralelo obligando al resto de vehículos a llevar su pausado ritmo, y nosotros, por supuesto, íbamos justo detrás de ellos. Adelantarles era demasiado arriesgado y lo más lógico era pensar que lo estaban haciendo aposta para que no pasáramos. Si no, ¿por qué iban a conducir así? Sería estúpido creer, por ejemplo, que uno de ellos tenía un problema mecánico y se lo estaba comunicando a su compañero para que le ayudara en un futuro próximo, pues, como todos sabemos, en la guerra no hay inocentes. De ahí que la única explicación posible a este comportamiento egoísta y mezquino sea precisamente el odio injustificado que inspiran los taxistas a los autobuseros. Eso, como dice un amigo mío, está claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi “chofer”, un tipo calvo y corpulento al que me dirigí muy educadamente al entrar en su coche sin obtener a cambio saludo alguno, estaba desesperado. El enemigo le superaba en fuerza y número, y el ser consciente de su inferioridad le ponía de los nervios. Impotente, no dejó de proferir insultos contra el gremio rival durante todo el trayecto, siendo su capacidad para encadenar palabras malsonantes y agravios digna del mejor de los poetas. Yo estaba maravillado. Aquel hombre me parecía el Fénix de la mala hostia: rápido y brillante. Sin embargo, no esperaba que su genialidad alcanzara cotas tan altas como a la que llegó, igual que en las obras maestras, al final de su soliloquio, cuando, mirándome por primera vez a la cara, me dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Son malos del diablo: paletos de pueblos recónditos...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Impepinable.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-115408339427526889?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/115408339427526889/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=115408339427526889' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115408339427526889'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115408339427526889'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/07/de-pueblos-recnditos.html' title='...de pueblos recónditos'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-115315800765190807</id><published>2006-07-17T17:33:00.000Z</published><updated>2006-07-17T17:40:07.673Z</updated><title type='text'>monstruo</title><content type='html'>Hace una semana vi a un hombre que tenía un parche de carne en la cara. Es decir, que no tenía ojo derecho, ni ceja derecha, ni ojera diestra; el espacio que éste y éstas debían ocupar lo había invadido la piel de su rostro. Quizá fuera así de nacimiento, o puede que se lo hiciera un cirujano loco o medio sano por algún problema médico del que nada me interesa saber. El caso es que el tío daba un miedo que te cagas; a parte de pena, claro; pero aquí no somos santos ninguno, así que las cosas como son: Polifemo acojonaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estaba fumando uno de mis 15 cigarros rutinarios y sin sabor de cada día esperando al maldito rojo de la E.M.T. Intentaba no mirarle para no incomodar al pobre hombre y, en esto, pasaron dos chavales en bicicleta a toda hostia. El tipo se enfadó de veras. -¡Qué hacéis, niñatos! ¡No os han enseñado educación en casa!- Se dio la vuelta y me miró con su ojo soltero mientras seguía refunfuñando. Entonces, apagué el pitillo aplastándolo contra el suelo y decidí ir andando a la oficina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camino del tajo, lentamente, por el paseo de Recoletos, pensé que el Señor Catalejo no merecía la compasión que tan amablemente le había ofrecido en mi tierno corazón. Bueno, en realidad, me autocastigué psíquicamente  por compadecerle y dejarme llevar por la hipocresía que tanto practicamos los humanos ante la desgracia. ¡Qué coño!, ¡a mi qué me importan las miserias del resto! Que el hombre sea capitán de un barco de ladrones no significa que mis sentimientos hacia él hayan de ser guiados por la lástima: esa es una manera patética de comportarse. La ley de la jungla, en la que sólo sobrevive el que puede (en esta época los débiles han de ser y son fuertes; tanto, que, afortunadamente, los límites entre unos y otros se van desvaneciendo a pasos pequeños pero certeros), es a veces la más franca, llana y justa. Si algún día, dios no lo ordene, la fatalidad se apodera de cualquiera de mis sentidos, espero que la gente me siga tratando de igual forma a la actual; quien me mire como a un desheredado tendrá todo mi odio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, rectifico:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace una semana vi a un gilipollas que no soporta que los niños se diviertan.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-115315800765190807?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/115315800765190807/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=115315800765190807' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115315800765190807'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115315800765190807'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/07/monstruo.html' title='monstruo'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-115271525754606452</id><published>2006-07-12T14:39:00.000Z</published><updated>2006-07-12T14:40:57.853Z</updated><title type='text'>con dos cañones</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Es un hecho que sólo hace falta un cerdo para ensuciar la porqueriza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7 y 13 minutos de la mañana del 12 de julio, entro en el autobús y me quedo de pie al lado del autobusero. No se puede avanzar más. Ni siquiera puedo abrir el libro de Vallejo-Nájera, “Orquesta para instrumentos desafinados”, que convirtió la tarde de ayer en un deleite precioso. Los robots nos amontonamos con pasmosa habilidad para ir a hacer lo que más detestamos. Como los peces, sacamos la cabeza a la superficie para respirar... pobres de aquellos que superen escasamente el metro y medio. Afortunadamente, no hay ningún maloliente bastardo que haga el trayecto hasta Moncloa más pesado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7 y 16 minutos. El autobús no puede pasar. Alguien ha dejado mal aparcada la furgoneta de reparto. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;7 y 17 minutos. He hablado demasiado pronto. Un sucio mamón corre por la acera hasta plantarse delante de la puerta. La  aporrea y  entra al fin. Se pone justo a mi lado. Al principio no me percato, pero su hedor a cebolla y ácido sulfúrico mezclado con desodorante se apodera del ambiente en pocos segundos. Va tan feliz... con dos cañones por banda.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-115271525754606452?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/115271525754606452/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=115271525754606452' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115271525754606452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115271525754606452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/07/con-dos-caones.html' title='con dos cañones'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-115252471307186749</id><published>2006-07-10T09:30:00.000Z</published><updated>2006-07-10T09:45:13.086Z</updated><title type='text'>una magnífica tarde</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;a 1025&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pasé en coche por una calle en la que había un contenedor y un niño gordo  con gafas frente a él. Los dos nos miramos. El niño, que llamaremos Andrés por darle un nombre, no parecía muy contento. Además, yo, que tampoco lo estaba, le había molestado, como me daría cuenta al dejarle atrás y verle por el retrovisor, con mi sola presencia. Estaba haciendo algo que no debía, pero que no podía evitar. No me extrañó cuando lo descubrí. Tampoco sé cuál sería la causa de su ira, pero, como me sentía igualmente enfadado, pensé que, en ese instante en que nos cruzamos, los dos éramos una misma persona o, por lo menos, la misma fuente de idéntico fluido rabioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andrés, al sentirse libre de lo que creería vigilancia adulta cuando le dejé atrás, siguió con su inútil pero necesaria tarea: el lapidamiento del contenedor de escombros. Yo le observé y, al momento, me identifiqué aún más con el chaval. Me cayó muy simpático aquel gordo cabrón. Aparqué y me acerqué hasta él para unirme a su lucha por cualquier causa perdida. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No hablamos ni una palabra, ni siquiera nos miramos... Fue una magnífica tarde.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-115252471307186749?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/115252471307186749/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=115252471307186749' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115252471307186749'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115252471307186749'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/07/una-magnfica-tarde.html' title='una magnífica tarde'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-115202324274971514</id><published>2006-07-04T14:22:00.000Z</published><updated>2006-07-04T14:27:22.763Z</updated><title type='text'>Una de hostias y amor</title><content type='html'>Hace unos meses, este señor que tiene los dedos sobre asdfjklñ fue golpeado en Alonso Martínez mientras se echaba una pequeña siesta a la luz de la Luna. No quise pagar la entrada del bar en el que se encontraban mis amigos. Por ello, el Dios Vengador del Mercado Libre envió a uno de sus guerreros subnormales a la Tierra, concretamente, a la plaza de Santa Bárbara. Él se cobraría lo que le debía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía que tardarían poco en salir mis compañeros de evasión; así que me senté en un banco que hay al lado de la parada de autobús. Como iba bastante cocido, caí enseguida en los brazos de Morfeo, quien, desde su cama nebulosa, me esperaba con ojos tiernos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me imagino que pasarían muchas señoritas que al verme soñarían con llevarme a casa para limpiarme las heridas y peinarme, pero no fue precisamente un beso lo que me dieron aquella noche.  Al grito de “¡toma! y ¡toma!” fui despertado miserablemente. Mi cabeza casi se sale del cuello y rueda calle abajo...pero gracias a los kilos de mierda que guardo en el cerebro, casi todo quedó en su sitio; sólo mi boca cambió de apariencia, mutando en la de una actriz operada con muy poco gusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ser atizado me levanté y miré a todas partes. Estaba desorientado y  asustado. Al final me escondí entre la gente que esperaba cola. Nunca supe quién fue el cabrón que me pegó esos dos puñetazos clandestinos, ni tampoco por qué. Sólo vi gente que subía y bajaba por el bulevar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mañana vuelto a pasar por ahí, y, por supuesto, me he vuelto a sentar en el banco. No tenía sueño y esta vez, quería verlas venir. Así ha sido. Ellas eran hermosas, feas y medianas, de todos los colores y tamaños. Algunas hasta podrían haber hecho un agujero en mi músculo menos entrenado...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ay!, cuánto me falta, y cuánto amor falta en el mundo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-115202324274971514?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/115202324274971514/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=115202324274971514' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115202324274971514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115202324274971514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/07/una-de-hostias-y-amor.html' title='Una de hostias y amor'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-115193897596129360</id><published>2006-07-03T15:01:00.000Z</published><updated>2006-07-03T15:02:55.973Z</updated><title type='text'>Ala delta</title><content type='html'>Voy en ala delta disfrutando del paisaje. Montones de edificios y masas ingentes llenas de gente. Aaachissss!!!! Primavera con picor de ojos y ríos de mocos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El riesgo es muy parecido a lo otro. La sangre se hace lava, y hierve y salta como si quisiera  salir del volcán. En el cielo hay que mantener la concentración y elegir las corrientes adecuadas. De equivocarte, puedes acabar viajando a la deriva. Con lo otro pasa exactamente lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volar te da una sensación plena de libertad. Lo malo es aterrizar. Imaginar, tumbado en la cama, herido por la primera flecha, es mucho mejor que un colocón de adrenalina. Pero la punzada dura poco, y los recuerdos del arquero se van desvaneciendo en el tiempo. Uno se convierte en adicto a las flechas y a veces no vuelven. Entonces, se aterriza pero a lo bestia...y aún se puede seguir aterrizando...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los mandos de este ala delta me permiten guiarme por un sendero celeste seguro. Viro a derecha e izquierda dependiendo de mis deseos. Sólo causa de fuerza mayor podría perturbar mi paseo aéreo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo otro todo es fuerza mayor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-115193897596129360?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/115193897596129360/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=115193897596129360' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115193897596129360'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115193897596129360'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/07/ala-delta.html' title='Ala delta'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-115160643877441545</id><published>2006-06-29T18:39:00.000Z</published><updated>2006-06-29T18:40:38.793Z</updated><title type='text'>Cago en el Sol de la mañana</title><content type='html'>Siempre empiezo el día de mala hostia. La razón es muy sencilla: lo primero que hago es despertarme. No entiendo cómo, en mis 57 años de lenta muerte, no he podido acostumbrarme a una cosa que hago invariablemente desde que nací. Se supone que el hombre es un animal de costumbres; entonces, ¿por qué no he aceptado esta rutina odiosa como algo inherente a mi vida?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo una época en la que, por razones laborales (fui despedido con una fuerte patada en el culo), decidí cambiar de aires. Después de pensármelo durante al menos minuto y medio la decisión estaba tomada: viajaría a la Antartida, donde me instalaría en un iglú de alquiler con vistas al mar. Y así fue. Es cierto que tarde un tiempo en habituarme, y que no conseguí entablar una conversación inteligente con el Yeti hasta pasadas 3 semanas de mi llegada, pero, al final, logré que el hielo no me importara, incluso empezó a entusiasmarme a medida que se me iban helando las ideas. Sin embargo, cada vez que el oso polar, Boby, como me dijo que se llamaba, se asomaba al alba por la puerta de mi hogar para llevarme a bucear y así conseguir el almuerzo diario, me cagaba en su puta madre y en el Sol de la mañana. Un amigo que vino a visitarme las pasó canutas los 13 días que estuvo. No le cabía en la cabeza que un tipo como yo, casi negro del tiempo que ha pasado a merced del astro rey en la huerta de su pueblo natal de Andalucía, fuera capaz de vivir a sus anchas en tan desolado paraje. Yo le decía que vivir se vivía igual que en todos sitios: de puta madre, si no hubiera que despertarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres cuartos de lo mismo me pasó cuando, tras la experiencia boreal,  decidí seguir los pasos de los nómadas por el Sahara; o cuando casi me muero de hambre en las misiones que hice en Somalia. Al principio se me hizo, como en la Antartida, muy cuesta arriba; pero en unos días, mi organismo aceptó tanto el calor como la miseria como algo normal y soportable. No obstante, la hora de dejar el sueño siguió atormentándome día tras día.&lt;br /&gt; Quizá sea que cada vez que me despierto tengo que dejar un mundo mejor para ir a aterrizar en este... no lo sé, el caso es que no quiero que me hablen, ni siquiera que me sonrían: mataría al gallo cantor, haría una horca con sus cuerdas vocales.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-115160643877441545?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/115160643877441545/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=115160643877441545' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115160643877441545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115160643877441545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/06/cago-en-el-sol-de-la-maana.html' title='Cago en el Sol de la mañana'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-115157886991495285</id><published>2006-06-29T11:00:00.000Z</published><updated>2006-06-29T11:01:09.926Z</updated><title type='text'>Gustavo</title><content type='html'>Cuando murió Gustavo nadie lloró su marcha sino por aquello que le habían negado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente que uno conoce se divide en tres subgrupos más o menos. Están los que te tratan  pero no saben de ti más que por la rutina del encuentro predeterminado o casual; los que te han parido y los amigos íntimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gustavo era transparente y sincero con todos ellos. Aquel que quisiera adentrarse en su interior no tenía más que preguntarle o esperar a que él mismo se abriera. No tardaba mucho porque no confiaba en la fuerza del secreto. Las cosas que hacía o dejaba de hacer le parecían a veces vergonzosas, sí, pero pensaba que pasar esa vergüenza era necesario para hacer honor a la verdad, que era lo más importante. Así que Gustavo contaba con igual precisión sus logros y sus fracasos, de manera que cualquiera que le mirara a los ojos sabía a quien miraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En general la gente confiaba en él y fue un hombre féliz. Sin embargo, se sentía decepcionado. Le dio muchas vueltas durante toda su vida a la causa de su decepción pero no llegó más que a conclusiones vagas e inestables. Lo cierto era que  la mayoría de sus allegados escondían algo. No siempre había sido así, o por lo menos eso era lo que creía. Pero no podía echar la culpa a nadie, puesto que no sabía a quién echarla y, aunque lo supiera, no tenía ningún derecho a ello. Por eso se conformaba con conocer a medias, a tres cuartos y al 99%.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el cementerio, el día de su entierro, no se hablaba más que de sus hazañas y sus torpezas. Las mismas historias que disfrutaban unos las sufrían otros como cuando llueve, pero todos admitían y admiraban la claridad con que se había comportado Gustavo durante toda su existencia, incluso cuando se mostraba insultante y maligno. Esa era su virtud, una virtud casi única en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando murió nadie lloró su marcha sino por aquello que le habían negado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que no habían sido siempre sinceros con él. Evidentemente, Gustavo no esperaba que le contaran todos y cada uno sus intimidades más profundas. Aceptaba que los demás fueran diferentes; y respetaba la debilidad de sus amigos y sus familiares a la hora de querer conservar para sí determinados espacios cerrados, pues entendía el miedo que tenían de que al abrirlos desapareciera su encanto o fueran malentendidos o incluso, por fin, desenmascarados...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gustavo era feo como un demonio y a veces podía resultar terriblemente grosero e hiriente, pero nadie se lo dijo, y el se consideraba guapo y encantador. Los que le querían que, aún así, eran muchos, no se atrevieron nunca a mostrarle la realidad de las cosas, y por eso lloraron el día de su muerte; pues no fueron justos con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad, como solía decir, es temible, pero también cierta, de ahí que sea tan hermosa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-115157886991495285?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/115157886991495285/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=115157886991495285' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115157886991495285'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115157886991495285'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/06/gustavo.html' title='Gustavo'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-115149000178928877</id><published>2006-06-28T10:15:00.000Z</published><updated>2006-06-28T10:20:01.793Z</updated><title type='text'>Oigo luces</title><content type='html'>Volvía de hacer algo que me había prometido no hacer nunca más. Incluso se lo prometí a mi madre. Volvía a casa, en coche, quemado y fracasado....completamente colocado. Sin embargo, me sentía tan frustrado que los sentimientos normales que hubiera provocado en mi la sustancia ingerida mutaron en clarividencia. Descubrí que no tenía solución, que no había manera de cambiarme. Era de noche, una noche clara de un martes de primavera que había sido extremadamente caluroso. Aparqué, y salí del coche fumando. Empecé a subir la cuesta que lleva hasta mi casa y vi las luces largas de lo que parecía ser una furgoneta. Me estaban dejando ciego, disparándome toda su impertinente luminosidad. Llevaba tal cabreo encima que no me importó, y las miré directamente, esperando que la furia que estaba envíando a través de mi mirada las apagara. Hubiera matado al conductor cabrón de la furgoneta. Seguí subiendo la cuesta hasta que llegué al portal. Entonces, me giré hacia la calzada y vi  a la persona que iba dentro de la furgoneta, que, justo en ese momento, había llegado a mi altura. Él también me miró, y me saludó con un arqueo de cejas. Si el mundo en el que yo quiero vivir existiera, hubiera tenido un revolver en mis manos y descargado mi ofuscamiento en forma de balas de plomo contra aquel cretino. Pero le devolví el saludo. Apuré el cigarro antes de entrar en mi casa. Después, abrí la puerta y procuré hacer el menor ruido hasta llegar a mi habitación. A veces me siento como un fantasma, un fantasma temeroso de sí mismo, avergonzado, que se piensa un intruso e intenta no molestar a los vivos. Me tumbé en la cama y dí 200 mil vueltas al circuito lleno de obstáculos de mi cabeza hasta que el agotamiento me dejó completamente exhausto. Al despertar, me encontraba resacoso, pero, aún así, más descansado de lo que suele ser habitual, tanto, que por un momento pensé que era sábado y que todavía nadie se había levantado. Fui desperezándome, me pegué una ducha purificadora y, al apagar la radio del cuarto de baño, me invadió una sensación extraña que me hizo tiritar de miedo. Fui corriendo hasta el cuarto de mis padres. El timbre del despertador, que hasta entonces no había oído, fue haciéndose más potente a medida que iba acercándome hasta su cuarto. No podía ser... ¿se habían quedado dormidos y no habían sido capaces siquiera de apagarlo?... Por un momento recordé la cara del imbécil que me saludó de madrugada... Entré y todo estaba oscuro. Olía raro. Encendí la luz y les vi, a los dos, entrelazados, desangrados: muertos. Me quedé un rato paralizado. No sabría decir cuanto, una hora, media, dos... no lo sé. La alarma del despertador seguía zumbando. La apagué de un golpe y, al instante, sonó el teléfono. Lo cogí temeroso, una voz motorizada  de ultratumba me dio los buenos días. Me quedé helado y dejé que el teléfono cayera al suelo. Empezó a rebotar contra la alfombra a un ritmo frenético y, de repente, los auriculares se iluminaron como dos luces largas de furgoneta... hasta que explotaron.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-115149000178928877?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/115149000178928877/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=115149000178928877' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115149000178928877'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115149000178928877'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/06/oigo-luces.html' title='Oigo luces'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-115148964198153387</id><published>2006-06-28T10:11:00.000Z</published><updated>2006-06-28T10:14:02.000Z</updated><title type='text'>Encerrado</title><content type='html'>Silvestre era un joven y apuesto abogado que trabajaba en un despacho con pretensiones de la capital. Aquella mañana de lunes se había levantado bastante deprimido. Como cualquier joven de la época vivía sumido en una incertidumbre desesperante. No tenía la suerte de poseer vocación para nada en concreto y tampoco gozaba de una meta imaginaria a la que dirigirse; de ahí que se sintiera, las más de las veces, perdido. Claro que la posición desahogada de su familia de clase media alta le permitía, al menos, emborracharse y abandonarse a paraísos artificiales los fines de semana. Su vida era, en fin, cómoda pero aburrida, segura pero insatisfactoria; no pareciéndose sus sueños de adolescencia a la realidad en lo más mínimo. Sin embargo, tenía buen carácter y procuraba ver lo positivo de aquello que los días le ofrecían. De ahí que ese lunes, aún andando bajo de moral, se partiera bastante el culo, gracias al azar y a una puerta atascada. La noche del domingo la había pasado en casa de una amiga tomando unos kebaps de pollo y viendo el partido del mundial de fútbol. Las venenosas sustancias del bocadillo moro que engulló con brutal avidez le habían hecho ver las estrellas mientras intentaba conciliar el sueño aquella noche. Pero, como siempre, se había despertado tan tarde que no tuvo tiempo de expulsarlas de su descomunal cuerpazo al levantarse. Tenía que ducharse, ponerse la corbata y salir pitando; puesto que, de haber llegado tarde otra vez, su jefe le hubiera mandado a la puta calle, lugar en el que, por otra parte, no hubiera ganado mucho menos dinero del que el despacho le daba a modo de limosna cada fin de mes. Así que no cagó. Las pasó canutas en tren y metro. Sudaba como un puerco y, aunque no llevaba mochila ni peso alguno, se sentía como el primer día de colegio: cargado de libros caminando hacia la cárcel, en este caso, de mierda. Su jefe le dio los buenos días y Silvestre respondió, no sin tragarse un eructo que le venía desde el fondo del intestino grueso. Pero la suerte le sonrió aquella mañana lunática asquerosa: el señor importante tenía una reunión fuera del despacho, ausencia que nuestro villano aprovecharía para soltar lastre. Y así fue, una vez ahuyentado el lobo, Silvestre entró en el baño, se bajó los pantalones, se quitó los zapatos, tiró la corbata muy lejos--una cagada profesional se ha de hacer libre de toda atadura-- ,se sentó en la taza y dejó que todo lo que su organismo no requiriera para sí se deslizara por el tobogán anal hasta la piscina de cerámica previamente rellenada con un gran chorro pestilente de orina amarillenta. ¡Dios, qué gusto sintió! ¡Cuánta libertad en un instante! Se limpió el culo con esmero, lavó sus manos y se disfrazó para volver, ya con más ánimo, a la batalla díaria de las leyes. Pero al intentar salir del servicio descubrió que la puerta se había atascado, y que, por tanto, estaba encerrado. Hizo un poco de ruido al intentar abrir la puerta y, al final, sus compañeros de trabajo se dieron por enterados. Silvestre, ¿te has quedado encerrado? Los siguientes minutos transcurrieron en un ajetreo de empujones y de intentos inútiles de apertura con cuchillos y tenedores. Silvestre estaba disfrutando a lo grande. Se miraba en el espejo y se reía: ja, ja, ja, ja, ja, qué cachondeo... Hasta que a algún cabrón se le ocurrió que podría saltar por la ventana. Él ya lo había pensado, pero había dejado pasar el rato: la situación era tan divertida que lo inteligente era alargarla cuanto más mejor. Pero en fin, salió por la ventana; se apoyó en el andamio de los obreros, que casualmente estaban arreglando la fachada del edificio, y contempló sus dominios: tenía  Madrid entero a sus pies. Se sintió el puto amo subido a la cota más alta de la montaña. Sus compañeros vieron en su rostro el vértice macabro de la sonrisa de un iluminado cuando éste aterrizó en el parqué del despacho. La mañana, que había empezado dramáticamente, se convirtió en un esquech de lo más gracioso, digno de un payaso........ triunfador.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-115148964198153387?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/115148964198153387/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=115148964198153387' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115148964198153387'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/115148964198153387'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2006/06/encerrado.html' title='Encerrado'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-113379850831143205</id><published>2005-12-05T15:58:00.000Z</published><updated>2005-12-05T18:55:53.380Z</updated><title type='text'>letra de tiburón</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;a Eva y Victoria&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Letra de tiburón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había una vez un señor muy pequeñito que viajaba en un barco de papel. Navegaba con genial destreza por los 7 mares soñando con llegar algún día hasta el Polo Sur. Sin embargo, sus sueños no podrían cumplirse nunca, pues, justo antes de alcanzar con la vista los monumentales icebergs del Antártico, Juan y su barco se hundirían. El mundo en el que vivía era algo diferente al nuestro. Los mares no eran de agua sino de tinta y, además, el tamaño de su planeta no superaba al de una canica grande, o sea, al de un bolón. Con estos datos es fácil imaginar a la velocidad que iba el tiempo de los días y las noches en aquel lugar. El día completo no superaba los 24 microsegundos. Claro que, al ser Juan tan diminuto, no le importaba lo más mínimo. Vivía, en general, mejor que nosotros, aunque, eso sí, siendo el agua tinta, debía andarse con ojo, porque los tiburones de su mundo tenían una rara afición: escribir historias en los barcos de papel a base de salpicones. De este modo, llegaría el fin de la vida del intrépido y minúsculo marinero. De niño, lo que más le gustaba era ir al puerto a escuchar las batallitas que contaba su entrañable abuelo, un pescador jubilado que fumaba en una pipa de bambú traída de algún atolón perdido en el océano. El viejo siempre advertía a su infante público del peligro que escondían los tiburones bajo su apariencia amable.--- En Bolocnik, el planeta de Juan, los tiburones no tenían un aspecto terrorífico como en la Tierra, al contrario, eran hermosos y delicados igual que los pingüinos---. Pero a su nieto, esas advertencias, si bien le asustaban, no le amedrentaban lo suficiente como para renunciar a su máxima pasión: el mar. Además, un amigo de su abuelo, que era el único del que se sabía se había librado del ataque de un tiburón, le había contado que, cuando empezó a calar su barco una de estas fieras, lo que escribía era tan bonito que ya no recordaba nada de lo que le había sucedido anteriormente. Sus recuerdos estaban formados por lo que fue capaz de leer antes de ser rescatado por el helicóptero de su abuelo. Decía que el tiburón escribió su biografía con ligeros cambios que habían hecho de su vida una gran aventura y que, de no ser por su abuelo, seguramente se hubiera quedado allí, sumiso, leyendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun sabiendo todo esto, Juan no dudó ni por un instante que zarparía del puerto, cuando se hiciera mayor, para no volver hasta que se cansara de navegar. “Una vez vistos los 7 mares, me iré al Polo Sur”, se decía. Y eso hizo, no sin dificultades, el bueno de Juan. Donde peor lo pasó fue en los mares rojo y negro. No por la especial bravura de sus tormentas y vendavales, sino por el extraño presentimiento que se apoderaba de su espíritu cada vez que veía alguna aleta de tiburón. Pensaba que la tinta roja, así como la negra, no podía traer más que disgustos. Estaba casi seguro de que una historia de tiburón en rojo diría sólo lo que había hecho mal en su vida, y que una en negro le deprimiría tanto que se moriría de pena. Por eso, si le había de atacar un tiburón, pedía, por favor, que no fuera de esos mares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, al aproximarse a la región del frío, cuando sus pestañas empezaban ya a convertirse en pequeños fideos de hielo, Juan divisó, a lo lejos, el surco de un tiburón que se dirigía velozmente hacia su barco. Lo que avanzaba al principio de este cuento, estaba a punto de suceder, y el pobre habitante de Bolocnik, que creía, después de tantos años de navegación, que algún hada le protegía del feroz relato del despiadado animal, inspiraba sus últimas partículas de oxígeno. Intentó, sin embargo, dejarle atrás con todas sus ganas. Pero el tiburón estaba hambriento de letras, y, de un coletazo brutal, fijó un primer párrafo milagroso en la vela mayor del barco de papel. Juan se quedó aturdido ante la belleza de aquellas palabras náuticas, pero no por ello dejó de luchar. Sacó fuerzas de flaqueza y aplicó tan rápido como pudo, con una brocha gigante, el tippex que le había regalado su abuelo antes de partir, sobre el fragmento azul. Desgraciadamente, la bestia estaba cada vez más cerca, y de otro coletazo, volvió a pintar las mismas líneas, anulando, de esta forma, el efecto sanador de la pasta blanca. Juan quiso defenderse, pero ya no podía. Estaba tan agotado y maravillado que no le importaba que su barco se hundiera. El tiburón, por su parte, no dejó de disparar frases hasta que lo consiguió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron un par de años, y el abuelo de Juan empezó a impacientarse. Como viejo hombre de mar que era, sabía que ese viaje, aún siendo largo, no podía durar tanto tiempo. Algo le tenía que haber pasado a su nieto. Además, estaba tardando demasiado en enviarle una carta. Es cierto que Juan no era un escritor de cartas compulsivo, pero no lo es menos que siempre se acordaba de su abuelo y, de vez en cuando, le mandaba, como mínimo, una postal desde algún paraje lejano. Por eso, éste, decidió montar una expedición al Antártico con su mejor amigo, el que se libró del ataque del tiburón, y alguno de los pescadores del puerto que tanta simpatía tenían por el muchacho. Llegaron al Polo Sur haciendo una marca record, pues mucha era la preocupación que les embargaba; y al arribar al puerto de un poblado esquimal preguntaron a los nativos si habían visto por allí a un joven que tuviera sus mismos rasgos raciales. Los esquimales eran encantadores y, aunque no sabían nada de Juan, les dijeron a los extranjeros que el más anciano del poblado sí había contado alguna vez una historia, que ellos pensaban que era mentira, de un chico al que se le hundió el barco tras el ataque de un tiburón. El anciano juraba que lo había visto con sus propios ojos el último día que salió de pesca, hacía unos años. Aseguraba, además, que el marinero sonreía de camino hacia la muerte. Aquello, evidentemente, no se lo creía ninguno de sus vecinos. Sin embargo, los miembros de la tripulación extranjera se miraron con complicidad y, de repente, el terrible desasosiego que sentían desapareció tornando, curiosamente, en envidia, sobre todo en el amigo del abuelo de Juan, quien, como los demás, había comprendido que el destino del muchacho había sido el mismo que le hubiera guiado a él, de no haber sido por aquel helicóptero salvador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De vuelta a casa reinaba el silencio en la nave. Estaban todos tristes, pero sabían que, aunque el anciano esquimal no había mentido, tampoco había dicho la verdad. La verdad sólo la sabían Juan y el tiburón. Quién sabe, quizá ni siquiera estuviera muerto. Puede que viviera bajo la tinta, deslizándose por los corales, buscando un barco donde escribir.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-113379850831143205?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/113379850831143205/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=113379850831143205' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/113379850831143205'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/113379850831143205'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2005/12/letra-de-tiburn.html' title='letra de tiburón'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19594380.post-113379362038240375</id><published>2005-12-05T14:28:00.000Z</published><updated>2005-12-05T14:45:45.730Z</updated><title type='text'>Viejos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Iba sentado en el metro. Estaba molido porque ayer, después de jugar al fútbol, nos fuimos a tomar unas cañas que al cabo de un rato mutaron en potentes güisquis. Me lo pasé muy bien, pero hoy al despertarme no era persona. Así que he ido por Madrid más muerto que nunca.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Intento ser siempre educado, sobre todo con los viejos. Sin decir nada, porque no me gusta la mirada de los pasajeros, me levanto dejando que ellos, que siempre están al loro, se sienten. Además, muchas veces me pregunto que quizá al viejo de turno le moleste que le deje el sitio. Y lo entiendo perfectamente, a nadie le agrada no ser ya joven, y menos que se lo recuerden. Así que prefiero el silencio, y que parezca que fue la diosa Fortuna la que intervino en el destino. Pero esta mañana, una chica negra se me ha adelantado, y no porque fuera muy rápida, sino porque yo me he dejado llevar unos segundos por la pereza y el cansancio de la resacosa resaca del jueves noche. El viejo que había entrado en el vagón era pequeñito y regordete, con bigote, traje y corbata. Tenía cara de ser muy afable, y aunque seguramente hubiera preferido no sentarse, el gesto de la joven le ha conmovido tanto que no podía negarse. Al hacerlo he visto como en su mirada se partía un corazón. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al llegar a la Delegación de Hacienda me he fumado un cigarro en la entrada mientras me cagaba en mi mala y borracha estampa. El humo entraba por mi boca por primera vez en toda la mañana y su sabor me ha parecido asqueroso, pero irresistible. Me temblaban un poco las piernas y los ojos, más que ojos, sé que parecían puntos negros sin fondo. Por suerte he podido presenciar una escena preciosa. En la acera de en frente, una señora muy mayor arreglaba la facha de su marido, también viejo. Por un momento he pensado que quizá fuera su hermana. Pero eran muy distintos y se querían mucho. Una vez listo, se han dirigido ambos, ella colgada de su brazo, él mirando al frente con la cabeza muy alta, calle arriba. Por un momento se me ha erizado el pelo de los brazos. Pasan cosas bonitas fuera de uno, aunque parezca mentira, aunque nos de la sensación de que son lejanas e invisibles.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al volver me he sentado en las escaleras mecánicas del metro y dejado llevar como si cayera de un tobogán. Creo que si no hubiera sido por otro viejo que he visto sentado mientras bajaba, me hubiera quedado dormido y hubiera sido tragado por los dientes negros de los escalones. Pero al verle me he levantado para presenciar mejor la escena. Era calvo y tenía barba de ermitaño, un bastón y las uñas sucias y largas como si tocara una guitarra llena de grasa. Tenía los ojos cerrados y se acariciaba la cabeza, desde la nuca hasta las cejas. Seguro que nadie, en mucho tiempo, le había siquiera dirigido la palabra, a los que piden no se les habla, se les da y ya está, no tienen derecho a un "de nada" como respuesta a sus "gracias", molesta su presencia. Por eso el viejo vagabundo se mimaba, porque ese trayecto de caricia ya nunca nadie lo recorrería: porque aun estando solo, se quería.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19594380-113379362038240375?l=chuzomanuel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/feeds/113379362038240375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19594380&amp;postID=113379362038240375' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/113379362038240375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19594380/posts/default/113379362038240375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chuzomanuel.blogspot.com/2005/12/viejos.html' title='Viejos'/><author><name>Chuzo Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01288102776214773890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
